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Negocios online 5 min 15 de junio de 2026

Las apps de delivery se llevan hasta un 30% de cada pedido. Hay otra forma.

Las apps de delivery hicieron algo muy valioso: te acostumbraron a vos y a tus clientes a pedir comida desde el celular. Pero ese servicio se paga caro. Entre comisiones, cargos por visibilidad y promociones “sugeridas”, muchas se quedan con entre el 20% y el 30% de cada pedido.

Hagamos la cuenta. Si vendés un millón de pesos por mes a través de la app y la comisión es del 25%, son 250.000 pesos mensuales que no entran a tu caja. Tres millones al año. Para muchos locales, eso es la diferencia entre crecer o apenas llegar.

El problema no es solo la plata

Hay algo más caro que la comisión: la app se queda con tu cliente. No tenés su teléfono, su mail, ni forma de avisarle de una promo. Para esa persona vos no sos “la hamburguesería del barrio”, sos un resultado más dentro de la app, compitiendo cabeza a cabeza con todos los demás por precio.

El día que la app sube la comisión o cambia las reglas, no tenés cómo defenderte. Tu negocio depende de una plataforma sobre la que no decidís nada.

La alternativa: tu propio canal de pedidos

No se trata de pelearte con las apps de un día para el otro. Se trata de no depender solo de ellas. Una web propia de pedidos te da un canal donde:

  • La comisión es cero. Lo que vende, entra completo a tu caja.
  • El cliente es tuyo. Sabés quién te compra y podés hacer que vuelva.
  • Vos ponés las reglas. Tu carta, tus precios, tus promos, tu marca, sin un intermediario en el medio.

“¿Pero la gente no está acostumbrada a la app?” Sí. Por eso la web propia no reemplaza a la app de un día para otro: convive con ella. La diferencia está en a dónde mandás a tu propia gente. Cuando alguien te encuentra en Instagram, ve tu cartel o te recomienda un amigo, ese pedido no tiene por qué pagar comisión: puede entrar directo por tu web.

Cómo se ve en la práctica

Una buena web de pedidos no es un catálogo lindo y nada más. Tiene que:

  • Cargar al instante en el celular (si tarda, el pedido se pierde igual que en una app lenta).
  • Mostrar la carta clara, con fotos que den ganas.
  • Dejar pedir en pocos toques y cerrar por WhatsApp o pago online.
  • Darte a vos el control para cambiar precios y productos sin llamar a nadie.

Es exactamente lo que construimos para Delivery Al Paso: una web rápida, con la carta completa, pedidos directos sin comisión y hasta un sistema de juegos con premio para que el cliente vuelva. Podés verla acá.

La cuenta que conviene hacer

Una web de pedidos se paga una vez. La comisión de la app la pagás en cada pedido, para siempre. Si hacés números con lo que facturás hoy, en muchos casos la web se termina pagando sola en pocos meses, solo con lo que dejás de regalar en comisiones.

¿Querés ver cómo sería para tu local? Agendá un diagnóstico gratis: miramos tu caso, hacemos la cuenta con tus números reales y te decimos con honestidad si te conviene.

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¿Dudas? Escribinos.